Saltar al contenido

← Noticias

Arquitectura · Normativa y trámites

Proyecto básico y proyecto de ejecución: diferencias

Por AB Estudio ·

El básico sirve para pedir la licencia y el de ejecución, para construir. Qué contiene cada uno y por qué la obra no puede empezar solo con el primero.

El proyecto básico es el que se presenta al ayuntamiento para pedir la licencia de obra, y el proyecto de ejecución es el que se usa para construir. El Código Técnico de la Edificación lo deja claro: el básico tiene contenido suficiente para solicitar la licencia, pero no para empezar la obra.

No son dos encargos distintos, sino dos fases del mismo trabajo, y las firma el mismo arquitecto. El básico llega primero porque es lo que permite arrancar el trámite municipal; el de ejecución desarrolla ese mismo proyecto hasta el último detalle.

Qué define el proyecto básico

Según el CTE, es la fase en la que se fijan las características generales de la obra y sus prestaciones mediante soluciones concretas. En la práctica, el edificio ya tiene forma, superficie, alturas, distribución y uso, y se justifica que cumple el planeamiento urbanístico de la parcela.

  • Una memoria con los datos de la parcela, el programa de necesidades y el cumplimiento de la normativa urbanística.
  • Los planos generales de situación, emplazamiento, plantas, alzados y secciones.
  • Un presupuesto aproximado, por capítulos.
  • La justificación de que la solución propuesta podrá cumplir las exigencias del CTE cuando se desarrolle.

Lo que el básico no tiene es el nivel de detalle necesario para construir. No resuelve cada encuentro constructivo, no dimensiona la estructura ni las instalaciones y no permite pedir precios cerrados. Por eso el CTE dice que no basta para iniciar la obra.

Qué añade el proyecto de ejecución

El proyecto de ejecución desarrolla el básico hasta definir la obra en su totalidad. Incorpora el cálculo de la estructura, los detalles constructivos, las instalaciones de electricidad, fontanería, climatización y telecomunicaciones, las mediciones y el presupuesto detallado, el pliego de condiciones, el plan de control de calidad y el estudio de seguridad y salud.

Tiene una condición importante: no puede cambiar lo que se aprobó con la licencia. El CTE exige que mantenga las prestaciones del básico y que no altere los usos ni las condiciones con las que se concedió el permiso. Si durante el desarrollo aparece un cambio relevante, hay que tramitarlo.

Es también el documento con el que las constructoras pueden dar un precio fiable. Con un básico solo se presupuesta por estimación; con el de ejecución, cada partida está medida y descrita.

¿Se pueden presentar juntos?

Sí. Se puede presentar al ayuntamiento el proyecto básico y de ejecución a la vez, o empezar solo con el básico y entregar el de ejecución antes de iniciar la obra. Lo que no cambia es el orden en obra: para construir hacen falta la licencia concedida y el proyecto de ejecución.

Cuál de las dos opciones conviene depende del calendario de cada encargo, y es algo que vale la pena decidir al principio. Ambas fases forman parte de nuestro proceso, entre el anteproyecto y la dirección de obra.